El entrecot a la brasa de Don Bigote son 300 g de lomo bajo, fuego y poco más. Sin salsas que tapen nada, sin adornos, y con la terraza de La Barrosa esperando ahí fuera para la sobremesa.
En Chiclana la carne está en muchas cartas. Lo que cambia aquí es lo que no hacemos: no maquillamos la pieza, no la escondemos debajo de una crema y no la sacamos con prisa. Del resto se encarga la parrilla.
300 g de lomo bajo, con su grasa
El corte es lomo bajo y la ración son 300 g. La grasa se queda donde tiene que quedarse, en la veta y en el borde, porque es la que suelta jugo cuando la pieza toca el fuego. Un entrecot a la brasa al que le quitas esa grasa se queda en un filete más.
Es carne que se ve antes de comerse. Cuando llega a la mesa se le nota el color, la veta y el borde de grasa hecho, y esa es la parte que más nos gusta de servir un entrecot a la brasa: que no hay nada escondido.
La brasa no necesita salsa
Aquí la carne no se maquilla. El entrecot a la brasa lleva sal, calor y el tiempo justo encima de las ascuas; si el producto aguanta eso, no le hace falta nada más. Y si no lo aguanta, ninguna salsa lo va a arreglar.
Es la misma idea que llevamos a todo lo demás: cocina sin prisa y producto por delante. Un entrecot a la brasa no se mejora con adornos, se mejora con una brasa bien hecha y con no tocarlo más de lo necesario.
Después del entrecot, la terraza
Hay pocas cosas que nos gusten tanto como una buena sobremesa en la terraza, y por eso la cuidamos como la cuidamos. Toldo, mesas fuera, la luz cayendo de lado por la tarde y la sensación de que no hay ninguna necesidad de levantarse.

Es el remate natural de un entrecot a la brasa: la parrilla se apaga, la mesa se queda puesta y la conversación se estira. Estamos en primera línea de la playa de La Barrosa, junto a Novo Sancti Petri, en Chiclana de la Frontera, así que el paseo de después también está resuelto.
Y si en la mesa no todos quieren carne
Pasa siempre: uno viene por el entrecot a la brasa y el de al lado tiene el día de marisco. Por eso la mesa se resuelve sola. La gamba blanca de Huelva se hace a la plancha y sale sin más historia, y la ensalada Don Bigotes aguanta bien al lado de la parrilla.
Y están los arroces, que aquí van siempre por encargo: se piden al entrar y se cocinan al momento, sin atajos. El Bigotudo es de marisco, el Campero lleva carnes ibéricas y el Black & White se hace con chocos. No son platos de prisa, son platos de quedarse un rato.
Cocina abierta hasta medianoche
La cocina está en marcha de 12:00 a 24:00 todos los días, así que un entrecot a la brasa entra igual de bien a media tarde que ya de noche, cuando la terraza se queda tranquila y la playa suena de fondo. Antes, de 9:00 a 11:30, lo que manda son los desayunos.
Si venís varios o queréis mesa fuera, mejor avisar antes y te guardamos sitio.
Preguntas frecuentes
¿Puedo elegir el punto de la carne?
Sí. Nos lo dices al pedir y sale como lo quieras, poco hecho, al punto o algo más pasado.
¿Hace falta reservar mesa?
No es obligatorio, pero si quieres sitio en la terraza es mejor avisar. Puedes llamar al 696 250 402 o reservar desde la web.
¿Se puede pedir a cualquier hora del día?
La cocina va de 12:00 a 24:00, así que el entrecot a la brasa entra a partir del mediodía. De 9:00 a 11:30 lo que hay son desayunos.
¿Dónde estáis exactamente?
En primera línea de la playa de La Barrosa, junto a Novo Sancti Petri, en Chiclana de la Frontera.